En solo 24 horas, el organismo repone el volumen de líquido perdido durante la donación, recuperando su equilibrio habitual. En este tiempo, se recomienda evitar actividades que impliquen esfuerzo físico elevado.
La regeneración de las plaquetas se completa en 72 horas, mientras que los hematíes necesitan alrededor de dos meses para alcanzar sus niveles normales.