La autotransfusión consiste en extraer sangre de una persona para su propio uso futuro, generalmente antes de una cirugía programada. Esta práctica se realiza bajo supervisión médica, pero no está disponible como una opción general para almacenar sangre por decisión personal.
Ochos de sangre
Entre las principales religiones, solo los Testigos de Jehová rechazan tanto la donación como la transfusión de sangre por motivos de fe.